Fotografiada por Steven Meisel, esta es la primera campaña de Louis Vuitton que evoca con total exactitud el ambiente del desfile de moda presentado meses atrás, en donde un tren entraba a la pasarela. Los niveles técnicos sin precedentes y la atención al detalle se desplegaron para crear una nueva campaña convincente, en una novela de viaje, fiel a la herencia de Louis Vuitton.





















